Descripción
Ni corto ni largo.
Ni valiente ni prudente.
Práctico.
Este es el café de quien sabe lo que necesita
y no lo convierte en un drama.
La mitad justa de intensidad.
La mitad justa de agua.
La mitad justa de todo.
No se pasa.
No se queda corto.
Es el café de las reuniones largas,
de las mañanas normales,
de los días en los que no hace falta demostrar nada.
No es el café que presumes.
Es el que pides porque funciona.
Si no quieres pensar, este es el tuyo.
Si no quieres equivocarte, también.
El café mitad no llama la atención.
Hace su trabajo.
Y se va.





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